¿Cómo debe ser el trato con mi hijo?
Reflexión departe de un hijo a su padre.
- No me des todo lo que pida. A veces yo solo pido para ver hasta cuánto puedo obtener.
- No me des siempre órdenes. Si en vez de órdenes me pidieras las cosas “por favor,” yo las haría rápido y con gusto.
- Cumple las promesas buenas o malas. Si me prometes un premio dámelo, pero también cumple si me prometes un castigo.
- No me compares con nadie, especialmente con mis hermanos. Si tú me haces lucir peor que los demás, entonces seré yo quien sufra.
- No me grites. Te respeto menos cuando lo haces y así me enseñas a gritar también, y yo no quiero hacerlo.
- Déjame valerme por mi mismo. Si tú haces todo por mi, yo nunca aprenderé.
- No digas mentiras delante de mí, ni me pidas que las diga por ti, aunque sea para sacarte de un apuro, porque me haces sentirme muy mal, y perder la fe en lo que tú digas.
- Cuando yo haga algo malo no me exijas que te diga el “¿por qué?” Lo que hice a veces ni yo mismo lo entiendo.
- Cuando estés equivocado, reconócelo y crecerá la opinión que tengo de ti, enseñándome a admitir mis equivocaciones también.
- Trátame con la misma amabilidad y cordialidad con que tratas a tus amigos; ya que ser de la familia no quiere decir que no podamos ser amigos.
- No me digas que haga una cosa, mientras tú no lo haces. Yo aprenderé de ti y yo haré siempre lo que tú hagas.
- Enséñame a conocer el amor a Dios, pero de nada vale si yo veo que tú no lo conoces.
- Cuando te cuento un problema mío no me digas “no tengo tiempo para tus boberías,” o “eso no tiene importancia”. Trata de comprenderme y ayudarme.
- Y dime que me quieres porque me gusta oírlo. Aunque tú no lo creas, me gusta que me lo digas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario